martes, 4 de agosto de 2015

Terrible diagnóstico


Alguna vez llevaste a tu mascotita, al que consideras tu hijo de 4 patitas, al veterinario por un chequeo de rutina o una preocupación menor y de pronto te topaste con la peor pesadilla de tu vida y quedaste en shock?

Pues bien, ayer  (3 de agosto) me sucedió a mi.. Uno de mis gatitos empezó a vomitar la comida por un par de días y decidí llevarlo a la veterinaria a sacarle un perfil completo de sangre para que evalúen sus niveles, sobre todo hepáticos y salieron increíblemente altos, me sugirieron una ecografía y esta nos mostró, que si bien es cierto tenía un problema hepático, éste era secundario a una causa mayor y preocupante que sería un problema cardíaco... 

Inmediatamente nos dirigimos al mejor cardiólogo de mi ciudad y después de evaluarlo, revisar los anteriores resultados, sacarle una placa y ecocardiograma, concluyó con el siguiente diagnóstico que a continuación detallo:

Mi Yuki ... Cardiomiopatía hipertrófica severa con dilatación biatrial severa y éstasis sanguíneo secundario.  Fibrosis subendocárdica.

Rayos X

Ecocardiograma


Cuando los doctores te hablan y te van comentando te lo dicen la mayoría de las veces en esos términos técnicos y yo no entendía nada, para mi me hablaban en otro idioma, pero sabia que no era nada bueno por la expresión de su cara y asombro. 

Las piernas me temblaban, las manos me sudaban, mi corazón palpitaba tan fuerte que parecía se iba a salir de mi pecho; finalmente me llené de valor y mientras el doctor hablaba y explicaba las imágenes que mostraba el ecocardiograma me atreví a preguntar...
Doctor que tan malo es? 
A lo que respondió:
Muy malo.  
Nuevamente pregunté: 
Qué pronóstico de vida tiene? 
Muy bajo, 6 meses a lo mucho. Su corazón es gigante, sus válvulas casi no funcionan, se le esta formando un coágulo que si se desprende puede producir parálisis y es muy doloroso. 

Sentí que mi corazón dejo de latir, que dejé de respirar, no podía articular otra palabra.  Lo mas triste es que es un tan pequeño, solo de año y medio.  

Regresé a casa devastada, con el alma rota, no reaccionaba, solo manejaba haciendo esfuerzos por concentrarme durante el camino a casa.  

Esa es la pesadilla que ahora mismo estoy viviendo, ayer me pasó todo esto y yo aquí estoy preguntándome porque? y para que? Que nos enseñan estas experiencias? Como sobrellevarlo?

Por ahora voy respirando profundo, aunque duela, pienso que debo seguir adelante y darle a ese pequeño lo mejor de mi, mi tiempo, mi amor, mis respiros y suspiros, mientras disfruto del privilegio que el Universo me da por tenerlo un día más a mi lado...  Y así iré pasando mis días mientras seguimos con sus controles, medicamentos y  cuidados;  y en el día a día también iré averiguando como sobrevivir a esto de la mejor manera posible, por mi, por él y por mi familia. 

Les presento a mi pequeño, al que le daré literalmente parte de mi vida, mi Yuki.